
Emmanuel Kaltrish Fonseca
Fue imitador infantil de Michael Jackson.
Hay cosas en este mundo que son sencillamente inexplicables, como por ejemplo: Kaltrish. Es una de estas personas como tantas otras, que estudian psicología y filosofía, son chefs de esos que todo lo que hacen terminas chupándote los dedos, dan clases de cine y filosofía (entre otras cosas), dirigen seminarios, tocan batería en Niños Estelares y son directores creativos de proyectos de salsa… si todavía no tienen una imagen muy clara pues, es un individuo que anda por la vida con 52 puntos en el cráneo, 8 de ellos porque tenía la convicción de que podía correr bicicleta sentado en el manubrio… ¡sin nadie en el sillín! No se rían, que de Da Vinci también se rieron cuando hacía sus diseños de avioncitos, así que quizás estamos ante lo que en el futuro puede que cataloguen como un visionario. El resto de los 44 puntos suturados fueron gracias a que por mucho tiempo se creyó Super Man (aunque sabemos que secretamente aún lo cree). Kalrish fue imitador infantil de Michael Jackson y como todo preadolescente se divertía leyendo enciclopedias. Es un surferito rehabilitado quien en sus tiempos de gloria terminó con 114 espinas de erizos decorándole pies, barriga y manos, por lo que tenemos la sospecha de que toda esta intrepidez lo hace ser aún mejor bailador de salsa que el resto, porque ¿cómo uno compite con algo así? Aunque parezca perfecto no lo es, si no fuese porque hemos devorado lo que cocina pensaríamos que además de tener problemas auditivos tiene problemas gustativos ya que aún de adulto sigue amando y consumiendo a escondidas Chef Boyardees. El tipo vivió en Austria, cosa que sólo le creemos porque sabe alemán, ya que no hay ni una sola foto que evidencie ese mes de su existencia, pa' colmo llora cuando escucha “Alfonsina y el Mar” en la voz de Mercedes Sosa. Nuestro reformado y culto profesor de diversas artes ocultas no siempre fue así, tuvo una época oscura donde tenía el pelo color “glow in the dark Fanta Orange” y 7 piercings. Pero gracias a la vida pudimos rescatarlo y traerlo al camino del bien en Cambio en Clave.